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Economía mixta. Guillermo Sullings
 Editorial
Virtual Ediciones
 Publicado en
2003
 Páginas
200
 Peso
214
 Encuadernación
Rustica
 Ref...029  
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Más allá del capitalismo

ECONOMÍA MIXTA

Si la historia se detuviera hoy, quizás podría decirse que la evolución de los sistemas económicos, luego de variadas e infructuosas alternativas, ha encontrado finalmente su punto culminante en el definitivo reinado del viejo y conocido capitalismo. Algunos dirán que este triunfo se debió a la superioridad de la doctrina liberal de la economía de mercado, y otros dirán que simplemente se debió al poderío económico de quienes lograron imponerlo; no obstante, triunfalistas o resignados, casi todos asumen el fin de la historia, subidos al carro triunfal de la globalización o aplastados por los cascos de sus desbocados corceles.

Sin embargo, pese a la aparente invulnerabilidad del gigante, algunas fisuras comienzan a dar la señal de su decadencia, y la historia, que siempre continúa hacia la evolución, le dará al ser humano, una vez más, una salida y un futuro.

Es por eso que los Humanistas, que miramos hacia ese futuro, que tratamos de ver más allá de la aparente solidez del prepotente sistema económico actual, afirmamos que hay algo más allá del capitalismo: La Economía Mixta.

Mucho es lo que se ha intentado, y mucho es lo que se ha aprendido de cada fracaso. Hoy sabemos que no se trata de imponer una economía centralizada y burocrática en la que un estado burocrático digita y controla todo, pero tampoco se trata de esperar que el mercado administre justicia social ni planifique el desarrollo. Tampoco se trata de una "tercera vía" donde el estado le pide permiso al poder económico para realizar tibias reformas cosméticas, porque eso no es otra cosa que capitalismo disfrazado con buenos modales. No se puede hablar de sistemas mixtos como si se tratara de mezclar agua con aceite, porque el aceite siempre se las arreglará para terminar arriba del agua; se trata de crear un nuevo sistema, una nueva sustancia que tal vez rescate algunas propiedades del aceite y del agua, pero incorporando otras, más adecuadas a un ser humano que está creciendo.

La Economía Mixta es un sistema apoyado en los pilares de una democracia real y participativa, no en una democracia formal en la que los seudos representantes del pueblo no son más que los socios y cómplices del poder económico, encaramados en las cúpulas de los partidos tradicionales, ofreciendo al electorado falsas opciones que inevitablemente terminan en traición.

En una democracia participativa, el Estado ya no será un ente disociado de los individuos, sino que se transformará en una suerte de Estado Coordinador, en una suerte de inteligencia social que velará por el interés del conjunto. El gobierno ya no será un botín de los arribistas sino que será la herramienta de la organización social, manejada por representantes genuinos y voluntarios.

Este concepto de Estado Coordinador, como inteligencia conjunta, disolverá las contradicciones entre los intereses del estado y los intereses de los individuos. Desde ese punto de vista, toda intervención del Estado en la economía se deberá entender como la necesidad de ordenar el funcionamiento económico desde una visión más amplia que la particular de las empresas y los individuos, pero precisamente para favorecer equitativamente el funcionamiento económico de los individuos y las empresas.

En un Sistema de Economía Mixta, se resolverá la raíz de la inequidad en la distribución de la riqueza, transformando el funcionamiento interno de las empresas a través de la participación de los trabajadores en las ganancias, en la propiedad y en la gestión de las mismas. A su vez, la implementación de reformas agrarias allí donde sean racionales y necesarias, y una modificación sensata en el derecho de herencia, pondrán límite a los excesos de poder económico que tanto daño han causado a la humanidad.

En un Sistema de Economía Mixta no se permitirá el control monopólico de los recursos estratégicos y de los servicios fundamentales por parte de grupos de poder que esquilman a la población. El estado nunca podrá renunciar a su deber de hacerse cargo de que se respeten los derechos humanos, entre los cuales están la salud y la educación públicas y gratuitas en un nivel de excelencia y no de "lo mínimo para los pobres". El estado será el único que podrá terminar con la explotación irracional de los recursos que destruyen el medio ambiente.

En un Sistema de Economía Mixta, no se dejará librada únicamente al mercado la iniciativa para la inversión productiva y la generación de empleo, sino que existirán políticas activas de desarrollo, guiando los emprendimientos privados o interviniendo para generar inversión. Allí donde la economía privada no llegue y existan recursos no explotados y gente sin trabajo, allí estará el estado implementando políticas activas.

En un Sistema de Economía Mixta, se desarticulará la especulación y la usura de la banca privada, mediante la creación de un Banco Estatal sin Interés que financie el desarrollo y termine con el control de la economía en manos de los capitales especulativos que se están adueñando de todo.

Seguramente la lucha contra la especulación financiera, será una de las principales que deberá llevar adelante la humanidad; y esta vez el estado, los trabajadores y los empresarios productivos estarán unidos, porque todos son víctimas del monstruo de la banca.

En un Sistema de Economía Mixta, el estado garantizará la igualdad de oportunidades, sin que la capacidad económica sea sinónimo de poder sobre las personas, y sin que el bienestar económico sea sinónimo de una carrera consumista desenfrenada.

Hoy más que nunca, ante la irracionalidad de los mercados que no sólo conducen a la marginación de las mayorías sino que además tienden a implosión del propio sistema capitalista, es necesario fusionar el interés social y el interés económico en un nuevo sistema donde el estado se haga cargo de las necesidades de la gente y del rumbo de la economía, a la vez que la gente se haga cargo del funcionamiento y del rumbo del estado.

Guillermo Sullings